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"Masa Crítica," una exposición de Ewe Studio

Texto de: Lorena Canales

“Masa Crítica” es el segundo set de objetos y muestra, en el lenguaje más sencillo y efectivo, de EWE Studio.

Campamento

“Masa Crítica” es el segundo set de objetos y muestra, en el lenguaje más sencillo y efectivo, de EWE Studio.

Un coche nos lleva del sur de la ciudad de México al centro histórico. El recorrido comienza en una zona apedregada y el trayecto nos muestra el paisaje urbano más constante, – concreto, asfalto y vidrio – vistos desde el coche a velocidad tráfico– y termina por depositarnos en una zona de vestigios arquitectónicos de diferentes épocas.
La materialidad del centro de la ciudad a escala peatón es distinta dependiendo de la zona, del tezontle al plástico, pasando por todo tipo de revestimiento arquitectónico y urbano conocido o por conocer. Ahí, en la calle Bolivia, entre la calle del Carmen y Av. de la República Argentina, los colores y texturas pertenecen a los plásticos estridentes, típicos de la cultura del tianguis y del ambulantaje capitalino y el sonido, compuesto por cánticos comerciales, conversaciones y la miscelánea del tráfico es digno de una película del cine mexicano de los dosmiles. En el edificio S/N que data del Siglo 17, el caos cliché de la ciudad capital es reemplazado por otro. Nos reciben una aburrida señalética institucional y un silencio característico de un edificio cultural gubernamental poco visitado – hay más guardias que visitas– .
Hasta aquí hay varias capas de mexicanidad atravesadas.

Adentro, en una de las naves del recinto, otra serie de objetos dialogan.
Techos altos, paredes ennegrecidas por vestigios de ollín, tres paredes de hornos de fundición y herramental antiguo dialogan con una colección de objetos y pedazos de ellos, también ennegrecidos pero pertenecientes a una época distinta.
Aquí, el cliché es más difícil de descifrar.

La primera colección pertenece a la sala de fundición del Museo Numismático Nacional dentro de la Casa de la Moneda de México, espacio que hasta el 92 acuñaba pesos.
El diálogo es uno de congruencia y asombro, por igual.
“Masa Crítica” es el segundo set de objetos y muestra, en el lenguaje más sencillo y efectivo, sobre una mesa y acomodados al centro del espacio, los objetos de estudio, procesos, materiales y piezas del cuerpo de trabajo de EWE Studio, proyecto de Manuel Bañó, diseñador valenciano, Age Salajõe, curadora estoniana y Héctor Esrawe, diseñador mexicano y una de las figuras mejor conocidas del diseño en México.

El universo de objetos de “Masa Crítica” sostiene su propia conversación, –una más íntima–, entre procesos e ideaciones representados en listados visuales (parte, parte, herramienta, molde, molde, material, prototipo, proceso, proceso) y los destinos de estos procesos materializados en las construcciones de 3 tipologías de objetos. Magma, Humo y Ceniza, luminaria, mesa y silla, de Alquimia su colección de 2018, estiran los imaginarios actuales de estas tipologías. Sus formas, sintetizadas y agudas se acercan más a la ficción y a la poesía que a la lógica de mercado y la funcionalidad. Nos dicen, “Así también se pueden ven esas cosas.”

¿Qué sucede ahí? ¿Quiénes viven ahí?– Las formas invitan a preguntar.
El escenario bien podría pertenecer a una serie animada, un cruce del imaginario visual de Los Picapiedras de Hanna Barbera y Los Guardianes de la Galaxia de Marvel con alguna narrativa futurista como protagonista. La fricción entre las dos colecciones empuja a la imaginación a adivinar, ¿Qué puede pasar aquí? ¿Qué tipo de conversaciones suceden en esta mesa? “Masa Crítica” más que presentar una proceso material y tipologías atípicas, da pistas, no evidencias, que sirven para ficcionar los futuros para los que estamos diseñando y buscamos habitar. El escenario, como lo encuentra el visitante es más fácil imaginarlo en un mundo ficticio, no el propio y ahí, uno de sus grandes logros, no en imaginar la silla, la mesa y la luminaria en tu casa, algún hotel o edificio, sino en el propio universo que sugieren estas formas.

Muchos proyectos nacionales, al igual que Ewe, buscan “preservar y dar continuidad a la rica herencia artesanal en México,” y a diferencia de ese pensamiento colectivo, la jóven firma (su primera colección S.R.O./Sacred Ritual Objects es apenas del 2017) con igual entusiasmo también busca y adopta nuevos lenguajes que se ven en la ejecución de cada pieza.

*ciudad capital mundial diseño C D M X
Para Héctor Esrawe, el diseño en este momento y desde los más jóvenes, tiene “una mirada mucho más introspectiva que la que había antes. Volteando a ver nuestra narrativa se ha vuelto mucho más potente porque tomamos, de manera contextual, lo que somos y de donde venimos y lo expresamos. Y con eso no quiero decir, que seamos el estereotipo de una expresión de nuestra cultura y de que de alguna manera congelemos una versión del nosotros del pasado.”

Aún cuando el vocabulario del diseño en méxico es extenso su uso suele limitarse y jugar dentro del territorio del diseño mexicano en el que la identidad se usa como un destino (ehem , turístico o como parque temático) y no como un proceso o acción, –como si la identidad y/o el identificarse fuese un proceso estático.

“Estamos en un momento (en el diseño mexicano) donde el hecho de ver hacia adentro es un arma de dos filos,” Esrawe comparte, “Es usar el conocimiento, la destreza, entender nuestra narrativa y llevarla a nuevos lugares y también es usar esos mismos elementos para generar una permanencia de algo que ya ni es vigente, ni responde al contexto.”

En ocasión de World Design Capital CDMX 2018, la autoreflexión fue obligada y aún así las narrativas más repetidas y más próximas fueron las que rápidamente dicen, soy de aquí, soy Mexicano. Ewe, sin embargo, logró un momento contundente durante la semana del diseño con “Masa Crítica.”

Una exposición de este tipo, de diseño sobre diseño para diseñadores, durante un evento como el Abierto Mexicano de Diseño, paralelo a Design Week México y en ocasión de World Design Capital CDMX, fácilmente corría el riesgo de embarrarse de clichés.
El recorrido por esos universos de México, – el tráfico, el ambulantaje, la burocracia cultural, el pastiche arquitectónico – distrajeron a los visitantes haciéndolos esperar un cliché más . Al llegar, “Masa Crítica” ofrece una experiencia sensual, sorprende con orden menos lógico y más apegada al deseo y a la imaginación. Y el cliché, si está, es útil y hasta divertido; no aburre .
La reciprocidad entre el espacio y los objetos fue innegable, el discurso de cada uno se hizo más fuerte al lado del otro, tanto que como Esrawe dijo “parecería que nuestro proceso es parte de la cotidianidad de lo que se ejecuta ahí.”

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